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Fantasías femeninas

Fantasías femeninas
Estas son las fantasías femeninas más comunes: veinte deseos que vuelven una y otra vez en las conversaciones que tengo con mujeres y con parejas. Cada mujer tiene sus propios escenarios. Y hay temas que asoman más que ningún otro, de la dominación y la sumisión al encuentro espontáneo con un desconocido.
1. Trío
Las fantasías de sexo con dos personas a la vez, muchas veces un hombre y una mujer, son muy habituales. La idea de varios amantes que se coordinan para darte placer resulta increíblemente excitante.
2. Dominación y sumisión
Muchas mujeres fantasean con ceder el control a una pareja dominante. Estas fantasías giran en torno al poder, al control y a la excitación de la entrega. Adoptar un papel que se aleja de tu día a día, por ejemplo en el animal play, toca ese mismo deseo: por un rato, no tener que decidir nada.
3. Sexo con un desconocido
La idea de un encuentro anónimo y único con un desconocido total ofrece una sensación de aventura y de pasión sin riesgos.
4. Sexo en público
La posibilidad de que te pillen y la tensión del sexo en un sitio público, como un parque o un local, suben la excitación.
5. Juego de roles
A muchas mujeres les gusta meterse en distintos papeles y escenarios, como la estudiante traviesa y el profesor severo, o la doncella y su señor.
6. Sexo con una figura de autoridad
Las fantasías de sexo con alguien que tiene autoridad, un policía, un profesor o un jefe, se alimentan a menudo de la tensión de la dinámica de poder.
7. Sexo con alguien famoso
Soñar con sexo con una persona famosa, un actor, un músico o un deportista, trae la excitación de lo inalcanzable y lo mágico.
8. Poliamor
La idea de tener varios amantes a la vez y de explorar una dinámica poliamorosa sin celos ni complicaciones.
9. Fantasías de ataduras
La sensación de estar atada, con cuerdas, cadenas o cintas de seda, puede despertar una entrega y una excitación muy hondas.
10. Dejarse llevar por un seductor
Fantasías con formas suaves de seducción, como dejarte llevar por un amante encantador que poco a poco te mete en su mundo.
11. Exploraciones sadomasoquistas
Explorar dinámicas sadomasoquistas como el spanking, los estímulos ligeros de dolor y la humillación puede despertar sensaciones intensas, emocionales y físicas.
12. Sexo con una mujer
Muchas mujeres heterosexuales fantasean con sexo con otra mujer. Puede ser pura curiosidad o un deseo concreto de intimidad con alguien del mismo sexo.
13. Sexo en sitios poco comunes
Soñar con sexo en lugares raros o arriesgados, como aviones, ascensores o edificios vacíos, le pone un punto de aventura y de tensión.
14. Orgías
Participar en una actividad sexual de grupo, con varias personas a la vez, trae la excitación de la libertad y la exploración sexual llevadas al extremo.
15. Fantasías de seducción
Fantasías con una seducción lenta y sensual de la mano de un amante perfecto que controla cada gesto y cada caricia.
16. Mirar y ser mirada
La idea de ver sexo, o de que te vean a ti durante la intimidad, puede ser una fuente intensa de excitación.
17. Tú como protagonista
Fantasías en las que eres la amante perfecta que lleva a tu pareja a cotas de placer que no conocía.
18. Otras épocas
Soñar con sexo en otra época, un castillo medieval o una casona victoriana, le añade un toque de romanticismo y de aventura.
19. Sexo en el agua
Fantasías de sexo dentro o alrededor del agua, en piscinas, jacuzzis o en la playa, que evocan caricias cálidas y sensuales.
20. Esconder y revelar
Fantasías en las que te vas quitando la ropa despacio ante alguien que mira con deseo. La tensión y la espera llenan la habitación.
La fuerza de las fantasías
Las fantasías no siempre reflejan lo que alguien quiere de verdad. Muchas veces son una forma de jugar con ideas, con el poder y el control, en un espacio seguro y sin riesgos. Nos dejan explorar nuestros deseos, entender nuestra identidad sexual e incluso mejorar la vida sexual real.
Consejos para compartir y explorar tus fantasías
Aquí van algunos consejos que te pueden ayudar:
- Habla sin rodeos: cuéntale tus fantasías a tu pareja con sinceridad. Así se crea confianza y un terreno seguro para explorar.
- Pon límites: habla de los límites antes y respétalos. Los dos tenéis que sentiros cómodos y a salvo.
- Empieza poco a poco: da pasos pequeños. Prueba escenarios sencillos antes de meterte en fantasías más complejas.
- Usa recursos: películas, libros y juguetes ayudan a dar vida a una fantasía y le suman una capa más de excitación.
- Crea un espacio seguro: cuida que el sitio donde exploras tus fantasías sea cómodo y tranquilo.
No hace falta que lleves ninguna de estas fantasías a la práctica para sacarles algo. A veces basta con ponerles palabras y notar que no eres la única que las tiene. ¿Y si quieres decir una en voz alta a alguien que no se asusta? Entonces ya sabes dónde encontrarme.
