
Glosario
Freno sexual
La parte de tu respuesta sexual que frena la excitación, y por qué soltarlo suele ayudar más que acelerar.
¿Qué es el freno sexual?
El freno sexual (en inglés, sexual inhibition system) es la parte de tu respuesta sexual que frena la excitación: rastrea tu entorno sin parar en busca de razones para no excitarte, como el estrés, las prisas o una sensación de inseguridad. Junto con el acelerador sexual forma el modelo de control dual. Para mucha gente la clave de tener más ganas está en el freno, no en el acelerador.
| Término en inglés | sexual inhibition system (SIS) |
| También conocido como | pedal de freno, modelo de control dual |
| Opuesto | el acelerador sexual, que enciende la excitación |
| Dos tipos de freno | el miedo a fallar (SIS1) y el miedo a las consecuencias (SIS2) |
| Dentro de | el ciclo de respuesta sexual |
| Lección práctica | soltar el freno suele funcionar mejor que acelerar más |
Cómo funciona el freno sexual en la práctica
El freno trabaja en segundo plano, sin que te des cuenta. Mientras el acelerador se fija en lo que estimula, el freno vigila lo que no encaja: la puerta sin cerrar, los niños todavía despiertos, la lista de tareas en tu cabeza, la sensación de que tienes que rendir. Panzeri y sus colegas (2021) distinguen dos tipos de inhibición: el miedo a fallar y el miedo a las consecuencias del sexo. Piensa en una noche en que tu pareja lo hace todo bien y aun así no arranca nada. Casi nunca es un acelerador roto, sino un freno que reacciona a algo.
Por qué el freno es tan fuerte
El acelerador y el freno funcionan por separado, y eso explica mucho. Según el psicólogo Noam Shpancer, una excitación alta no basta para que el sexo sea bueno: también necesitas un freno que esté bastante suelto. En mucha gente, y en las mujeres más a menudo que en los hombres, ese freno es sensible. Entonces acelerar no sirve de nada mientras el freno siga puesto por debajo. En su conocido libro Come As You Are, Emily Nagoski explica que soltar los frenos, más que aumentar los estímulos, es lo que marca la diferencia para la mayoría de las mujeres.
Por qué ayuda conocer tu freno
Lo que ganas es que dejas de pulsar el botón equivocado. Mientras creas que te falta deseo, te esforzarás más, cuando la solución está en soltar. Para ti, esta idea significa que “no tener ganas” casi nunca es falta de voluntad, sino un freno que reacciona a algo. Para ti y tu pareja significa que la pregunta cambia de “qué me pasa” a “qué mantiene el freno pulsado”. Lo que no hace: conocer tu freno no lo suelta solo. Algunos frenos, como los que vienen de un trauma, piden ayuda específica.
Qué puedes hacer tú
- Busca los frenos, no más estímulos. Pregúntate qué pasa en tu cabeza o en tu entorno en vez de acelerar más.
- Quita las prisas y la presión. La presión del tiempo y la de rendir son dos de los frenos más fuertes; el espacio y el tiempo los quitan.
- Sé amable contigo. Un freno sensible no es un defecto. Panzeri y sus colegas muestran que las personas varían mucho en inhibición y excitación, y eso es normal.
Qué no es el freno sexual
“Un freno sensible significa que eres frígida.” Falso. El freno y el acelerador son sistemas independientes; un freno sensible no dice nada sobre tu capacidad de excitarte, solo sobre lo rápido que algo frena esa excitación.
“Esforzarte más lo soluciona.” Pocas veces. Mientras el freno esté puesto, acelerar más es contraproducente. Primero suelta el freno, y solo después el acelerador.
Lo que yo veo
Trabajo como gigolo, y el freno es el concepto que explica toda mi manera de trabajar. En realidad solo hago una cosa a propósito: quitar todo lo que pulsa el freno. Sin prisa, sin juicio, nada obligatorio. Lo que siempre me sorprende es cuánto arranca entonces por sí solo. Mujeres que creían que su deseo había desaparecido descubren que seguía ahí, solo que enterrado bajo las prisas y la tensión. Soltar el freno lo es casi todo.
Para seguir leyendo
- El acelerador sexual es el opuesto, el que enciende la excitación.
- El ciclo de respuesta sexual coloca el freno y el acelerador en el conjunto más amplio.
- Emily Nagoski, Come As You Are (2015), explica por qué soltar el freno marca la diferencia para la mayoría de las mujeres.
Dónde encaja esto en esta web
No vendo una técnica, pero toda mi forma de trabajar se reduce a soltar el freno: sin prisa, sin presión, sin juicio. ¿Tienes curiosidad por saber cómo transcurre un encuentro sin esa presión? Entonces echa un vistazo a estar juntos en intimidad. Siempre puedes llamarme o escribirme primero, sin comprometerte a nada.
Fuentes
- Validation of the Sexual Inhibition/Sexual Excitation Scales (SIS/SES). Panzeri et al., Archives of Sexual Behavior, 2021. Aporta que la inhibición tiene dos caras, el miedo a fallar y el miedo a las consecuencias, y que las personas varían mucho en lo sensible que es su freno.
- The Accelerator and the Brake: What Is Needed for Good Sex. Noam Shpancer, Psychology Today, 2023. Aporta que una excitación alta no basta y que necesitas un freno que esté bastante suelto.
- Emily Nagoski, Come As You Are, 2015. Aporta que quitar los frenos marca más diferencia para la mayoría de las mujeres que aumentar los estímulos.
Términos relacionados
- El acelerador sexual. El opuesto del freno, el que enciende la excitación.
- El ciclo de respuesta sexual. El marco más amplio donde el freno y el acelerador trabajan juntos.
- El libido. Tus ganas de sexo, que dependen mucho de lo puesto que esté el freno.
- La terapia sexual. Donde un sexólogo trabaja con este modelo los problemas de deseo.
Preguntas frecuentes
Preguntas sobre este término
¿Qué es el freno sexual?
El freno sexual es la parte de tu respuesta sexual que frena la excitación: rastrea tu entorno en busca de razones para no excitarte, como el estrés, las prisas o una sensación de inseguridad. Junto con el acelerador sexual forma el modelo de control dual. Para mucha gente la clave de tener más ganas está justo en el freno.
¿Un freno sexual sensible significa que eres frígida?
No. El freno y el acelerador son sistemas independientes: un freno sensible no dice nada sobre tu capacidad de excitarte, solo sobre lo rápido que algo frena esa excitación. Los estudios muestran que las personas varían mucho en lo sensible que es su freno, y eso es normal, no un defecto.
¿Cómo se suelta el freno sexual?
Casi nunca acelerando más, sino quitando los frenos. La presión del tiempo y la sensación de tener que rendir son dos de los frenos más fuertes; el espacio, el tiempo y la ausencia de juicio los quitan. Así que busca primero qué pulsa el freno en tu cabeza o en tu entorno, en vez de añadir más estímulos.
¿A quién puedes acudir con dudas sobre tu freno sexual?
Para un freno persistente, por ejemplo por un trauma, un sexólogo es la persona adecuada; tu médico de cabecera te deriva. Yo soy Victor, gigolo, no terapeuta, pero toda mi forma de trabajar se reduce a soltar el freno: sin prisa, sin presión, sin juicio. ¿Con curiosidad por saber cómo funciona? Puede ser sin compromiso o por chat gratis.
Más información
¿Te quedan dudas sobre tu freno sexual?
Soy Victor, gigolo. Toda mi forma de trabajar se reduce a soltar el freno: sin prisa, sin presión, sin juicio. ¿Con ganas de ver cuánto arranca entonces por sí solo? Escríbeme sin más, que te contesto en cuanto pueda.
