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Una mujer se toma una pausa, ser nadie por un rato

Para ti, cuando todos se apoyan en ti

Ser nadie por un rato, y dejarme el resto a mí

Una pausa dentro de tu vida, no una huida de ella. Tú llevas el marco, yo tomo el mando.

¿Te suena esto?

Todos se apoyan en ti. ¿En quién te apoyas tú?

Hola, soy Victor. Seguro que lees esto entre una cosa y otra.

En el trabajo tomas las decisiones. En casa llevas la cuenta de todo, hasta de los cumpleaños de la familia. Se te da bien, así que el problema no está ahí. Lo que pasa es que ya no queda ningún sitio donde no tengas que ser nada por un momento. ¿No tienes un cargo directivo, y cargas sobre todo en casa con muchísimo, más de lo que ve alguien de fuera? Pues ese cansancio es exactamente el mismo.

Y a veces, en un taxi o en la cama de un hotel, notas que ya ni sabes qué querrías tú. Si nadie necesitara nada de ti.

A menudo esto llega después de una etapa agotadora. Un proyecto que durante meses se lo tragó todo, por ejemplo. O de pronto caes en que llevas años sin hacer nada que fuera solo tuyo, y entonces a veces va rápido: algunas mujeres reservan a última hora un gigolo para un fin de semana, como primerísima cita. Otras hacen antes, a propósito, un viaje a solas.

Puede que reconozcas esto

  • Todos los cumpleaños en tu agenda

    De todo el mundo. Nadie más los apunta.

  • "¿Mamá?" a través de la puerta del baño

    Justo en el momento en que quieres cinco minutos a solas.

  • A las once, la lista para mañana

    La luz está apagada, pero tu cabeza sigue encendida.

  • El abrazo largo

    Ese que das siempre. Y que casi nunca recibes.

  • Una cama de hotel, y de pronto silencio

    Por fin una noche libre, y no sabes qué hacer con ella.

  • Cuidar incluso entonces

    Incluso cuando alguien hace algo por ti, estás pendiente de si el otro está a gusto.

Esto es una pausa, no una huida

Déjame aclarar una cosa de entrada: no tienes que salir de tu vida. Quieres lo que has construido. Lo que buscas es una pausa dentro de ella. Una noche, o unos días, en los que la cosa pueda ir en un solo sentido.

Quizá se sienta egoísta. No lo es. Quien siempre da, también puede recibir por una vez, sin tener que seducir ni estar pendiente de si el otro queda satisfecho.

Soy psicoterapeuta, y lo que una vida llena de roles le hace a una persona lo veo rápido. No lo convierto en un tratamiento. Vienes a ser nadie por un rato, no a trabajar en ti misma.

Si no cambia nada, sigues siendo esa en la que todos se apoyan, hasta que de ti misma queda poco. No tiene por qué ser una huida. Con una pausa basta, y puedes tomártela.

Relajarse juntos en albornoz, ser nadie por un rato

Unos días en los que no tienes que organizar nada

Llegas, y todo está ya organizado, desde el hotel hasta la mesa para esta noche. Apagas el móvil. Hoy nadie grita “¿mamá?” a través de una puerta, y dónde comemos no lo tienes que elegir, porque de eso me encargo yo.

Antes me cuentas tus límites y tus deseos. Después no tienes que decidir nada más. Tú llevas el marco, y dentro de ese marco tomo yo el mando, con calma y sin que sueltes nada que no quieras soltar.

Una noche, o una noche erótica en la que todo está listo para ti, ya puede hacer mucho. A veces basta una hora de que te sostengan para salir después más ligera, erguida.

Bajarte de verdad solo sale cuando tienes unos días. Con una mañana en el spa, por ejemplo. Después sueles volver a saber qué quieres tú, cuando nadie necesita nada de ti. Más sobre eso lees en escapadas, como unos días en Ámsterdam. Y si quieres dar un paso más en el soltar, lee sobre una cita en la que llevo yo el mando.

¿La presión está sobre todo en tu trabajo y tu agenda? Entonces lee gigolo para mujeres exitosas. ¿Quieres ir en el soltar más allá del descanso? Eso está en hacer realidad una fantasía.

¿Primero notar si esto te encaja?

Con un mensaje basta. Después hablamos por teléfono o por vídeo, para que sepas quién soy antes de cerrar nada.

Gigolo Victor, calma y atención para una mujer que quiere ser nadie por un rato

Por qué precisamente yo

Tomar el mando me sale con naturalidad, y tus límites siguen siendo tuyos en todo momento. Humillar no entra en eso. Nunca. (Tengo cincuenta y pocos, esa calma ya la he encontrado.)

Un plan de varios días lo preparo con cuidado. Nos escribimos, hacemos una videollamada, y durante esa charla recibes una foto mía, para que sepas quién tendrás enfrente.

Sin agencia, y elijo yo mismo con quién quedo. Para ti eso significa: un solo hombre, que ya conoce tus deseos antes de que llegues.

Más sobre mí

Así funciona

De un primer mensaje a no tener que hacer nada más

  1. Un mensaje

    Qué buscas, y cuánto tiempo tienes. Una noche o unos días.

  2. Llamada o videollamada

    Nos conocemos, y recibes una foto mía. Así sabes quién va a ir.

  3. Tus límites y deseos, una vez

    Cuentas de antemano qué sí y qué no. Después no tienes que decidir nada más. Pagas solo cuando todo está afinado y has dado tu consentimiento.

  4. Todo organizado

    El sitio y el restaurante los organizo yo. Tú solo tienes que presentarte.

  5. Soltar dentro de tu marco

    Tomo el mando, dentro de los acuerdos que hiciste tú. Todo se puede hablar, nada es obligatorio !!

  6. Siempre un camino de vuelta

    Parar o irte a casa igualmente se puede en cualquier momento.

Discreto, porque en tu entorno te conocen

  • Solo tu nombre de pila

    Tu cargo y tu apellido aquí no importan.

  • Borrado al terminar

    Fotos y mensajes los borro al terminar. Una base de datos de clientes no tengo.

  • Ninguna foto mía en internet

    Quien me busca en Google no encuentra ninguna foto reconocible.

  • No escribo de la nada

    El primer mensaje viene de ti. Si te cruzas conmigo en algún sitio, no te conozco.

  • Fuera de tu propia ciudad

    Quedamos en un sitio donde nadie te conoce en todos tus roles.

  • Ninguna línea rara en tu cuenta

    En efectivo se puede. Si prefieres transferencia, aparece coaching.

"Sí, pero..."

  • “Nunca consigo soltar de verdad.” Tampoco hace falta de golpe. Tomo yo el mando para que tú no tengas que hacerlo, y todo está ya organizado antes de que llegues.
  • “¿Puedo permitirme esto, con todo lo que hay en casa?” Esto no es una huida de tu vida. Es una pausa dentro de ella. Quien siempre sostiene, también puede ser sostenida por una vez.
  • “No quiero perder el mando, pero tampoco organizar nada.” Eso se lleva de maravilla junto. Tú llevas el marco: tus límites, qué sí y qué no. Dentro de ese marco llevo yo.
  • “¿No es esto egoísta?” Puede ir en un solo sentido. Eso es justo lo que es.
  • “¿Y si me siento culpable?” Puede estar ahí. Sobre todo demuestra lo bien que cuidas siempre de los demás. Esta vez cuidan de ti.

Mujeres que soltaron un rato

Pero con el paso del tiempo tus pensamientos y tu actitud, tus sentimientos y el ambiente empiezan a conjugarse, y surge una realidad propia, un lugar seguro para sentirte maravillosa. Con el tiempo lo empiezas a sentir, a creer y a comportarte de verdad como si fuera cierto: que eres realmente tan valiosa como él te trata. Tres días, es una inmersión completa.

Celina
  • Paquete
  • Entrega
  • Crecimiento interior

Tras un tiempo de contacto online, quedamos y oh qué emocionante me pareció, fuera de mi zona de confort. Aun así, me sentí enseguida como en casa con él. Victor me dio la confianza para entregarme a él por completo y de forma segura. No había pensado que alguna vez viviría esto de una manera tan segura y cariñosa.

Jasmijn
  • BDSM
  • Confianza
  • Entrega

No sabía qué esperar cuando me puse en contacto contigo, pero lo que tú me diste fue más de lo que jamás habría podido imaginar. Fuiste más tierno de lo que me habría podido figurar, más comprensivo, más atento, más auténtico. Me sentí tan vista y tan escuchada y tan cuidada.

Rachel
  • Conexión
  • Ternura

Ahora te toca a ti

Escríbeme cuánto tiempo tienes. El resto lo organizo yo, y tu mensaje llega directamente a mí.

¿Ya sabes qué días? Ponlos enseguida.

Preguntas frecuentes

Lo que me preguntan las mujeres que por un rato no quieren ser nadie

  1. ¿Puedo fijar mis límites de antemano y luego no tener que decidir nada más?

    Sí, es justo la idea. Me cuentas de antemano qué sí y qué no, y después tomo yo las decisiones dentro de ese marco. Mover un límite o parar se puede siempre.

  2. ¿Cómo va un plan de varios días?

    Primero nos escribimos y hacemos una videollamada, y en esa charla recibes una foto mía. Afinamos tus deseos y límites, y después organizo yo el resto. Más información en escapadas.

  3. ¿Dónde nos alojamos, y quién se encarga de eso?

    Organizo un sitio que te encaje, fuera de tu propia ciudad si lo quieres. Si tienes una preferencia propia, la seguimos.

  4. ¿Puede ser solo descanso y contacto?

    Sí. Que te sostengan sin que haga falta más es una cita de pleno derecho. Más sobre eso lees en contacto y hambre de piel.

  5. ¿Y si a mitad quiero irme a casa igualmente?

    Entonces te vas. Sin explicaciones, y sin que te lo tome a mal. Tú tienes siempre la última palabra.

  6. ¿Qué significa que tú tomes el mando?

    Que tú no tienes que elegir dónde comemos, qué hacemos ni cuándo. Esas decisiones las tomo yo, dentro de los límites que diste de antemano. Humillar no entra ahí nunca.

  7. ¿Cómo evitas que alguien me reconozca?

    Una foto reconocible mía no está en ningún sitio de internet, y las fotos y los mensajes los borro al terminar. Quedamos fuera de tu propio círculo. Todo eso está por escrito en mi página de privacidad.

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